jueves 18 de septiembre de 2008

Ley n°25357 e interdicción de fumar en lugares públicos (inclusive las aulas de clase)

¿Alguien quiere reaccionar al respecto?

5 comentarios:

Aimé dijo...

definitivamente es contrario a la ley y a las buenas costumbres fumar en lugares públicos y si hablamos de aulas de clase peor aun, y si esas aulas son de niños menores de edad a los que hay que enseñaer un paradigma a seguir, pues estamos en un grave error moral legal y etico..pero bueno nuestros derechos existen y estan escritos, la formalidad dada en este caso si alguno de nosotros experimenta situacion en la que pueda amparararse en la ley y exigir se respeten sus derechos, pues la normatividad vigente lo acoge y lo sostiene ...y sino, si por el contrario simplemente les llega el humo del cigarro ( como a mi) entonces deleitense con el y cuando algun posible día hayan adquirido cancer sin haber fumado..pues agradescanle a la persona que lo hizo en su delante..jajaja...

Enredos dijo...

Bueno Lita, tu comentario es cierto, pero no me parece que debamos bromear con el tema de las enfermedades, sobre todo si hay una que se asocia mucho al humo del cigarro. Creo que es momento de decir algo en clase.

SILVA SOLOGUREN dijo...

DEFINITIVAMENTE RESPETO GUARDAN RESPETO, SINO FUERA ALÉRGICO, ESTARÍA SUMAMENTE OFENDIDO SI ES QUE UNA PERSONA QUE FUMA,POR CORTESÍA NO ME INVITARA UNO.
LOS ABOGADOS SON LOS PRIMEROS EN MANIPULAR LA LEY DE ACUERDO A SUS INTERESES, EL DÍA QUE TODOS RESPETEMOS LA LEY, PODEMOS TENER AUTORIDAD MORAL PARA CRITICAR CUALQUIER ACTO CONTRARIO A LEY, POR AHORA SÓLO NOS QUEDA DICIR: EL QUE PUEDE, PUEDE Y EL QUE NO,SOLO LE QUEDA MIRAR O APREHENDER.
POR OTRO LADO, RESPETO LAS IDEAS VERTIDAS POR LAS DOS BELLAS DAMAS.

Anónimo dijo...
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Maes dijo...

Bueno,

Por mi parte, gaste 975 soles en dejar de fumar (muchos amigos me dijeron que con un poco más de voluntad, seguiría fumando).

Ahora, me jode que fumen. Peor, me molesta el humo del cigarro. Me acuerdo cuando mandaba al diablo a todo aquello que me sugería que apagará mi cigarro y pienso: que conchudo soy por empezar pleitos en contra de los fumadores.

Pero no me siento mal por eso.